Regresar

CAMINAR HACIA EL FUTURO: ABP

Fausto Mercado


¿Qué relación tiene la escasez del agua con un alumno del colegio y qué podemos hacer como comunidad educativa con la huella de Carbono?

Preguntas detonantes, a las que hay que dar respuesta, desde la trinchera en que te encuentres, no importa el grado escolar, ni la asignatura que curses u orientes, si eres alumno, docente, padre de familia, personal de mantenimiento o administrativo, todos tendríamos un compromiso con la sustentabilidad de nuestro planeta y de manera más directa con nuestro entorno. Es el primer momento del enfoque pedagógico ABP en el colegio: sensibilizar a los que formamos parte de la institución; “vender” el proyecto, enganchar y retar a docentes y alumnos a encontrar soluciones.

El siguiente paso es buscar respuestas y es así que luego surgen más aristas: ¿Cómo llega el agua a tu casa, de dónde proviene?, ¿es pecado desperdiciar agua? ¿Cómo contribuyo a reducir la huella ambiental?; Se tiene que investigar, consultar varias fuentes, filtrar la información y los datos; de ser posible hacer investigación de campo, generar estadísticas propias, por ejemplo, del consumo diario de agua en casa durante un mes.

¿Cómo presentar los resultados de esa búsqueda? Tiene que ser de una manera creativa, que realmente mueva a la reflexión y a las acciones, una muestra: construir un metro cúbico con madera y llenarlo de botellas de agua vacías, para que las personas visualicen el volumen de agua que consumen en un mes, o tal vez una maqueta a escala donde muestre el recorrido que tiene que sortear el agua desde el lago de Chapala; o jugar Kahoot con las ideas principales del proyecto o hacer un reglamento de uso racional del agua en casa. No hay límites, incluso puedes preparar un platillo cien por ciento saludable y ofrecer degustación; se trata de innovar.

¿Y el aprendizaje? ¿Las matemáticas, los cálculos, la redacción? No hay problema. ¡Cómo! Así es, ya aprendieron. Siguiendo con el ejemplo, ahora saben lo que es un metro cúbico de agua y lo que representa en pesos y centavos, saben las implicaciones morales del desperdicio del agua y la injusta distribución de este recurso vital; conocen la repercusión ambiental al dejar conectado el celular durante mucho tiempo; han aprendido a ponerse de acuerdo y trabajar de manera colaborativa, donde cada uno aportó lo que mejor sabe.

Falta el momento más significativo para todos, para el que hay que vestirse de gala y de formalidad; los alumnos y profesores caen presa del nerviosismo por no fallar, esperan que todo salga como lo han planeado y es que se viene la evaluación final y con éste el juicio crítico y a la vez benevolente de los invitados: padres de familia, profesores y alumnos de todo el colegio que acuden curiosos a ver los proyectos. El compromiso y reto: que no sea una o dos veces al año, sino que se convierta en un ecosistema y estilo educativo de los colegios.